En esta ocasión realizamos la Travesía en Kayak de Mar organizada por el Club Náutico de Altea que recorre los 14 kms que separan Calpe de Altea, y disfrutamos de todos los rincones de este tramo de la costa alicantina. Nos acompañó además Isabel, una encantadora guía de kayak.

Nuestro compañero Mcbosco montando su kayak plegable Crusoe 460 de Butterfly Kayaks

La sencillez y la seguridad son dos grandes ventajas en el montaje de los kayaks plegables Butterfly

9:00 a.m. y los kayaks en el Puerto de Calpe cargados y listos para salir a palear
Nos acompañaron varias lanchas de asistencia; es un travesía muy popular que en esta ocasión reunión 29 kayaks.

Disfrutamos de un mar tranquilo ...

... y de los rincones de la costa, camino de Morro de Toix

Los kayaks ofrecen una extraordinaria movilidad por estos parajes

Incidente con una familia de patos
Estuvimos a punto de “deshacer una familia”, porque uno de los patitos quería subirse a un kayak

El punto de descanso marcado era la Isla de L'Olla, enfrente de Altea

Desembarco para descansar a mitad de travesía
La Isla de L’Olla es una pequeña isla en la que está prohibido acampar, pero en la que se puede desembarcar fácilmente. Tiene unas vistas espectaculares de la costa, y muy poca profundidad, por lo que el baño es tranquilo. De hecho, casi se podría llegar caminando hasta la costa.

Vista de la costa de Altea desde la Isla de L'Olla ...

... y de Serra Gelada, en Benidorm

El casco de los kayaks plegables Butterfly, fabricado en urethane, es altamente resistente a los roces con las rocas

Un palista de excepción que no quiso separarse de su dueño

El equipo Waspkayaks paleando unido, cerca ya del Puerto de Altea, con viento en contra y crecientes dificultades

Luis "Mcbosco", viajero de condiciones extremas

Llegada al Club Náutico de Altea

El kayak plegable de Butterfly Kayaks dispone de una cómodo compartimento estanco para guardarla ropa y pertenencias

Glenn, experimentado compañero palista que nos relató durante el viaje sus travesías por las islas mediterráneas (Córcega, Baleares, etc.)

Personal del Club Náutico de Altea que tripulaba las dos lanchas de salvamento

El Club Náutico de Altea invitó a comer a los participantes en la travesía

Nuestra guía, Isabel (con camiseta azul en el centro de la imagen) también disfrutó del magnífico almuerzo
Nuestro agradecimiento, para concluir, a Isabel de Palesimar, a quien conocemos hace años. Alquila sus kayaks en el mismo Club Náutico; habla varios idiomas, es amable, tiene buena técnica, y sobre todo aporta mucha seguridad en las travesías por mar. En resumen, es absolutamente recomendable.